Alegría, amor y libertad.

jueves, 23 de febrero de 2012

Despedido


No quiero ser parte de nada, elenco de entelequia…


Ya, basta de versos, basta ya de  libretos, basta ya de actuación.
Ya, fuera el maquillaje, termino el montaje, adiós público.
Hoy yo quemo el telón y rompo el bastidor.
No quiero trazar otra canción en donde el autor no sea yo.

No quiero estar en la tumba contigo,
Quiero resucitar, quiero encarnar y estar vivo.
¿Mi llanto a quién pertenece?
Si la ceniza nada tiene.

Exprime los gusanos incrustados en mi tierra.
Dile al demonio que espere que aún no termino.
Mi carta de renuncia postrada en la mesa.
Una conferencia de prensa donde anuncio mi retiro.


Escúpeme, súdame, pero sácame de ti.
Quémame, ahógame, pero sácame de ti.
Defécame, vomítame, pero sácame de ti.
Ahórcame, asfíxiame, pero sácame de ti.

Basta ya de punición, me rindo a tu sanción.
Quiero volver a ser yo.
Yo fui cautivo de ti y ahora igual no puedo vivir.
 Hoy soy la muerte que quedó.


¡Paz! Regálame paz. (Yo me rindo) ¡Paz! Regálame paz… (I surrender)





Cristopher Calderón Martínez

-El problema de estos versos, es no saber quién compone estos restos,
y quiero dejar claro que no extraño las “nadas” solo quiero volver a los “todos”.



miércoles, 8 de febrero de 2012

"Yo Sería"


Si no alcanzaras caminar, le acarrearía sobre mis hombros al edén.
Si no consiguieras hablar usted sería mi idioma  y corriente.
Si mío fuera el mundo, usted sería toda mi gente.
Y si trajinaras  por la vida desnuda yo sería su sostén.

Si no tuvieras voz, yo sería el mimo de tus deseos.
Si fueras como el viento, a mi oído, pasión dígame.
Si no tuvieras manos yo sería su títere.
Si usted fuera Lucifer, mi alma estaría en sus dedos.

Si no gozaras de alegría yo sería su bufón.
Si no consigues comer, yo sería su alimento.
Si andas huérfana en el mundo yo sería su aposento.
Y si no poseyeras un cerebro, no importa, yo le amo con el corazón.

Si no existiera el tiempo yo sería tus días.
Si fueras oscuridad, tus noches serían mías.
Si tú fueras la muerte yo me suicidaría,
Y si no tuvieras muerte, yo sería tu vida.


                                                            


- Cristopher Calderón Martínez

Novelas de un romántico.



Hoy me concibo a perpetuar.
A comprender los cogollos secos que impele la briza,
Los cutres encandilamientos.
Hoy me detengo a menoscabar,
Las nulas verdades de sus voces remisas.
Explotando versos, moliendo prosas, quemando poesías.


Prorrumpes de un eco a través del mar.
Vegetas en el tiempo de la ansiedad.
Sucumbes en la eficacia de tu palpitar.
Hoy me citas cleptómano de libertad.

Yaciste en mi trampa por concebir, una réplica sin cuestión.

Prorrumpes de la candidez de una caricia.
Vegetas en el primer beso que sensibiliza.
Sucumbes en el pecado de la codicia.
Aún me dices te amo con una tocada sonrisa.

Prorrumpes del hambre a la piel.
Vegetas en mi primer deseo.
Sucumbes tomando mi hiel.
Hoy eres el oro que no veo.

Fui un ave sin holgura, posando entre cabellos.

Prorrumpes de un lamento.
Vegetas jugando al “veo veo”.
Sucumbes en el amor que no siento.
Hoy arrumbas en menos de lo que creo.


Prorrumpes del cáliz de vitalidad.
 Vegetas en la consagración por redactar.
Sucumbes en el veneno tallado a mano.
Hoy, un sabor a menta sin néctar.

Pené en los recuerdos y resucité en lo anónimo.

Tú, hazme profesar que no tuve pasado.
Bébete mi sed, escupe lo salado.
Concédeme un pergamino para cifrar nuevas historias.
Yo apostaré los versos que nos carguen a la gloria.
  


                                    -Cristopher Calderón Martínez

sábado, 4 de febrero de 2012

Mi Axioma


El amor es vida,
más que una canción.
Lo regala Dios,
desde la creación.


El amor es una pasión violenta,
que la esencia alimenta y es de inspiración.
A cada lector regala una composición
y cada escritor la lleva en su libreta.
Para algunos una historia incompleta,
para otros llega como una envestida.
A ella le dejo la cama entristecida,
ya te ha de pasar quien te rompe el corazón.
No importa cuál sea ya la situación.
 Yo sigo cantando que el amor es vida.

El amor es una entrega involuntaria,
desde el lóbulo frontal hasta la cognición.
Como un centelleo de la pulsación.
Tiene una sazón extraordinaria.
Has de ella una leyenda literaria,
De tus parlamentos, toma ella la acción,
con tus sentimientos,  una expedición.
Simplemente ella absorbe el sosiego.
Es la bendición a la que no me niego,
y me alzo vuelo a más de una canción.

  Vive en nuestra patria, vive en la belleza,
vive en la pureza, yo le llamo magia.
Es ese gustito que se nos contagia.
Es ese ser justo que no mide riquezas.
El único juego que pasma proezas,
y cuando te avientas te rehíla la voz,
piensas hasta tres, no cuentas ni a dos.
Más que una poesía, conlleva nostalgia.
Morada en el alma, perpetua estancia
Es lo más hermoso, lo regala Dios.


Y lo más bonito es a quien lleva en su mente,
Cuando lee la gente décimas de amor.
Brío inmutable que excita  al calor,
Amplifica el sol de runa inminente,
pues siempre perdura cuando es inocente.
El amor te lleva al punto de ebullición,
En toque tras paso por la percusión.
Matices que entonan, pintan y contrastan.
Son esos dos cuerpos que en un pacto danzan,
bajo un mismo cielo desde la creación.


-Cristopher Calderón Martínez