Alegría, amor y libertad.

domingo, 23 de marzo de 2014

Canción para una anónima mujer.

Canto a unos amores,
Que no diré cuales,
que no expondré nombres,
porque no sé si fui su amor, no sé si fui dolor,
no sé si fui otra muestra de coctel.

Canto a unas efusiones,
No diré acciones,
Ni sensaciones,
Para que no haya celos de cual fue mejor,                             
De cual no revirtió,
De cual ahí sucumbió.

Canto a unos ojos muertos,
Luctuosos, inciertos
Que yacieron contentos,
Junto a mí,
Cuando fui de ti
En los tiempos de luz.

No habrán designes para el primer lugar,
No habrá presentes para la más galana.
No habrá lisonjas, ni perdones, ni nada.            
No habrá más besos como sueños de amar.  
                          
No habrá retablos de tu piel aquí,
No habrá canciones que lleven tu nombre,            
No habrá recuerdo ceñido en visiones
No serás mi razón de vivir.
          
Pero aguarda, fría amiga,  es que nunca,
nunca habrá mujer que se iguale a ti...


 -Cristopher Calderón Martínez

martes, 11 de febrero de 2014

"Misterios de Luna"


Mujer de misterios,
pupilas de espejos
y la luna me confiesa...
¡Lobreguez!
Mujer errante en ilusiones,
que titulan canciones,
sin amor y sin querer.

Adscribo unas palabras,
que no son canguelos,
pero el pensarte,
mujer dominante,
crea una canícula a mi alrededor.

Quizás haya concomitancia,
desaforada, desaguisada.
Es que escucharla hablar y reír,
es empíreo, eximio, aunque confuso.
Pero no, no me rehúso a ser hermeneuta,
a estudiar tu ciencia,
con toda paciencia,
para ser de más,
más de ti,
más de mí.

Y cuando la luna esconda sus ojos...
Bésame sin amor,
bésame con querer,
bésame con amor,
besame sin querer...

-Cristopher Calderón Martínez

sábado, 3 de noviembre de 2012

"Me perdí"

Me perdí en las partes que todos y nadie se pierden.
Me perdí en las palabras comunes del artificio.
Me perdí en los dogmas y en los vicios.
Me perdí donde los sueños y el deseo se pierden.

Me perdí de alegría y acordes mayores.
Me perdí en el estrujón del árbol de espinas.
Me perdí como pliegos en la oficina.
Me perdí de unos amigos, los mejores.

Me perdí en la culpa y en rechazo.
Me perdí en el cerebro colmado de dudas.
Me perdí del amor y la escritura.
Me perdí en las miradas y retazos.

Me perdí donde acabó el numen, las pasiones y los motivos a vivir. 
Me perdí en el mismo lugar donde mueren las ganas. 
Solo encontré la ilusión de hallarme, gracias a Dios.
Espero no andar perdido mañana.

-CCM





jueves, 27 de septiembre de 2012

"Sin Promesas"


Llévame al sol, donde nace el fervor y el final es distinto.
Llévame al mar, donde el agua salada nos duerme y despierta el instinto.
Llévame a ti, donde el término “belleza” deja de ser relativo.
Ven junto a mí, que yo no prometo nada.

Ven junto a mí, y cuando acabe mi diccionario te vas a aburrir enseguida.
Ven junto a mí, que la música te sabrá a glorias y luego será tu castigo.
Ven junto a mí, viviremos el tiempo que quieras, sin tabúes, sin que importe nada.
Llévame a ti y no me prometas nada.

Vamos a vivir sin promesas,
Palabras que toca el viento, no regresan.
Ven, vamos a vivir sin apuros,
Solo hay un tiempo de vida, vamos a retozar.

No prometo eternidad, un día moriré y no quiero hacerte llorar.
No me jures que me vas a amar,
Hay que establecer diferencias entre el cuento del amor y la realidad.
Solo dame tu mano, sin promesas. 

-Cristopher Calderón  Martínez

sábado, 11 de agosto de 2012

Un recibo y una flor.


Y sobre la cama un recibo y una flor,
Botellas vacías, perfume en el colchón.
Y la busqué, como un suicida a la muerte.
Y no la hallé, no la hallé.

Sé que extrañaras unos buenos días al despertar.
Pero no se pierde quien no quiere encontrar.
Y la busque de entre toda la gente.
Pero nunca nadie más pudo verte.

Con agua bendita te bañará el silencio.
Con lágrimas secas esperaré despierto.
Ya entiendo por qué nunca dijiste tu nombre.
Solo Dios sabe que te escondes.

Eres solo una adicta de la oscuridad.
Princesa de las pesadillas,
Si así te ganas tú la vida yo te ofrezco la mía.

Recuerdo la noche de la cachetada,
Eran muchos gemidos y malas palabras,
"nada volvió  a ser como antes."
"Nada volvió  a ser como antes."
Pues no eras la misma en la claridad,
Después de una noche te paras, te vas,
"nada volvió  a ser como antes."
"Nada volvió  a ser como antes."
Y dime si vivo de una fantasía,
Pues solo quedo mi cartera vacía,
"nada volvió  a ser como antes."
"Nada volvió  a ser como antes."


Y sobre la cama, un recibo y una flor.

-CCM

jueves, 21 de junio de 2012

Brillan mis ojos

Hoy escribo una obra teatral,
sobre la hermosura de la humanidad.
Primero busco el personaje principal
 y solo puedo pensar en tu mirada, nada más.

Porque ella es la más bonita de todas, 
con el alma limpia y bella.
Porque es ella una fragancia y lluvia nueva. 
Fulguran mis ojos por ella.

Brillan mis ojos cuando oigo esa melodía que da su voz.
Brillan mis ojos cuando veo tu foto en el computador.
Brillan mis ojos cuando de tus labios brota la palabra amor.
Brillan mis por cada cosa que hace vos.

Cuando tus dedos tocan mi guitarra,
 cuando tus brazos a mí me amarran.
Y toda sinfonía galardona a ti.
Brillan mis ojos por ti.

No le encuentro final a la escritura, 
solo veo tu figura entre estas letras circulan.
Ahora tengo mil razones para cantarte 
y solo quiero confesarte que...

Te instruiré a retozar mi arte,
 si me vuelvo adicto a mirarte.
Yo aprenderé a jugar tu arte,
 si me enseñas a amarte.

-CCM

Política de amor


Jornalero, simple, noble  campesino.
Arde el fuego en la guerra de los pinos.
En su espada el reflejo de un hombre cansado.
Y sus lágrimas hablan de un mortal enamorado.

Sin nada que lo ofusque ni confunda.
Abatiendo cuadrados entre burlas.
Y su sinceridad es más que un roce y un papel.
Loada reina y su ciego poder.


Porque solo en película el bueno siempre gana
 pero en la realidad ya ni de la paz se habla.
Confunden el amor con un juego de pasión
 y ya no tiene valor la intención.
Maldigo mil veces al que el juego invento,
pues no conoce el perdón.
Y de nada sirve que te haya entregado el corazón,
Eso es parte de su guión.

Porque una reina jamás se enamora de un peón.

-CCM